La tercera etapa, Huesca – Bolea, atraviesa un territorio abierto y sereno, con vistas al Prepirineo y la llegada a Bolea, localidad marcada por su impresionante colegiata. El Camino sigue después hacia el corazón del paisaje prepirenaico en ?? la etapa Bolea – Sarsamarcuello, dominada por la silueta del Castillo de Loarre, uno de los grandes hitos monumentales del recorrido.